En aquella noche oscura, mi mirada estaba agrietada, como una pared de una casa vieja, que dice que algo en su interior no va bien, una fachada que grita que dentro las paredes se están deteriorando, que poco a poco todo se hunde y es como tenia mi alma por dentro, derrumbada, esperando a que alguien arreglase todo ese desastre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario